Aumenta tu Disciplina y Consigue lo que te propongas (Secreto infalible al final del vídeo)

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En el vídeo de hoy hablamos sobre la disciplina y qué podemos hacer para entrenar este músculo a veces tan complicado, quédate hasta el final para ver el resumen de puntos (más unos cuantos más que lo completan) y el SECRETO para tener una DISCIPLINA a prueba de BOMBA.

Hay veces en la vida que necesitamos ejercitar la disciplina, bien sea para seguir una dieta, para unos estudios u oposiciones, incluso en el trabajo, el poder de la disciplina es innegable a la hora de querer conseguir resultados a medio y largo plazo.
La disciplina es una virtud que se entrena, vamos a ver una serie de recomendaciones para cuando nuestra disciplina comienza a flaquear.

Detectando las actividades que nos acercan a nuestro objetivo y las que no.

Lo primero será tomar una libreta y anotar durante una semana todo lo que hacemos a lo largo del día. Esto nos va a permitir tener consciencia de en qué estamos invirtiendo nuestro tiempo diario. Esto es importante a la hora de identificar y diferenciar actividades, imprescindibles, necesarias, super importantes, productivas, sobre todo aquellas actividades que nos acercan a nuestros objetivos, a nuestras metas, a aquello que queramos conseguir, de aquellas actividades que sean totalmente prescindibles, de ocio, descanso, etc.

Vamos a dividir en una lista las actividades productivas que nos acercan a nuestro objetivo y que hacemos a lo largo del día y las actividades que son meramente de ocio y disfrute.

Es importante tener claras las dos columnas. Las actividades que nos acercan a nuestro objetivo serán nuestros puntos fuertes y las actividades que nos alejan son nuestros puntos débiles, los puntos a machacar, los puntos en los que vamos a ejercer mayor presión para una mayor disciplina.

Con las listas identificadas vamos a hacer una nueva planificación

El objetivo es tomar momentos concretos del día, en los que sabemos que no estamos haciendo nada, por ejemplo esos momentos que pasamos en las redes sociales. La finalidad es colocar estas tareas imprescindibles que nos acercan a nuestro objetivo, que nos motivan cada vez más y que nos ayudan a entrenar el músculo (el hábito), de la disciplina, en esos momentos en los que no estamos haciendo nada productivo.

Una vez tenemos ya reubicadas esas tareas en nuestra agenda lo más importante es cumplirlas. De poco sirven buenos propósitos si no tomamos acción.

Si un día no cumples, perdónate y sigue adelante, ¿Seguro?

No soy de esa opinión y te voy a explicar por qué. Está claro que hay que ser tolerantes, flexibles, no todos los días estamos bien, surgen imprevistos, etc. En esos casos de fuerza mayor, la responsabilidad propia tiene un límite.

Pero cuando hemos estado holgazaneando en el sofá durante dos horas y luego nos sentimos culpables por no haber cumplido con nuestras tareas. Si perdonamos y seguimos adelante como si nada está claro que esto se va a volver a repetir porque no hay ninguna consecuencia negativa sobre la conducta a evitar y por tanto vamos a pensar (aunque sea de forma inconsciente), que no pasa nada si nos saltamos lo planificado porque estamos pasando un momento de ocio con lo que sea.

Por lo tanto, mejor dejar la culpa a un lado y ser consecuente con uno mismo, reflexionar y tomar conciencia de que este tipo de acciones sabotean aquello que tanto anhelamos y que nos alejan de ello y que, en consecuencia, vamos a tener que poner más esfuerzo, responsabilizarnos más para que no vuelva a pasar.

El problema que tenemos hoy en día es que el fracaso se perdona con facilidad, como no pasa nada puedo fracasar, y así sigo en el mismo punto de siempre, eso sí, con la autoestima y el autoconcepto de valía personal por los suelos porque todos los fracasos se acumulan a nuestra espalda y, aunque no queramos, los tenemos presentes.

Por ello, no te culpabilices, responsabilízate de tus actos, sigue adelante pero siendo consciente de que sí pasa algo si no hacemos lo que hemos planificado, tienes que tomar conciencia, el fracaso no existe siempre y cuando continuemos perseverando, siempre y cuando no te rindas.

Al final la disciplina es como un deporte en el que hay que conseguir unas marcas. Seguimos mejorando nuestras marcas, nuestros tiempos, poco a poco y día a día.

Entender los motivos cuando no cumplimos con la planificación

Cuando flaqueamos es importante entender a qué se debe. Hay que indagar en las causas para que no vuelva a ocurrir. Para responsabilizarse hay que saber a que se debe nuestro incumplimiento de las tareas previstas. A veces procrastinamos una tarea en concreto porque no nos apetece o porque tenemos algún tipo de resistencia. Hay que identificar la causa para poder solucionarla, para poder aportar una solución.

Plasma en una hoja tus metas para que queden bien claras

Todo lo que tenemos en la mente y no en un papel no se ha materializado, toma un papel y plasma las metas que estás persiguiendo, todo lo que quieres conseguir y el tiempo que vas a invertir para ello.

A veces es muy interesante dividir estas metas grandes en submetas mucho más factibles y asequibles, pasos más fáciles, sencillos a la hora de abordarlos.

Plasma en un papel tus metas, por muy grandes que sean, y luego divídelas en submetas con tiempo de ejecución (ejemplo, a un año quiero conseguir esto en concreto). Al final es más fácil disciplinarse para perder medio kilo a la semana que para perder veinte kilos en un año, por ejemplo.

La Disciplina es una virtud que se entrena

La disciplina se entrena, al igual que otros conceptos de Inteligencia Emocional, en el canal tratamos la Inteligencia emocional, te dejo el enlace a la lista.

La disciplina es una virtud que al principio de trabajarla puede resultar complicada, hay que armarse de paciencia e insistir. Hay que ser muy consciente que se van a presentar dificultades, nuestro cuerpo no está acostumbrado al cambio, vamos a generar resistencia, nuestro cuerpo se va a enfadar, cuando nos sacamos de la zona de confort nos enfadamos, hay que tener claro que esto es así y asumirlo y sabiéndolo de antemano, es mejor porque ya lo tenemos en cuenta, ya no nos tomará por sorpresa, sabemos que nuestro cuerpo va a intentar sabotearnos y nosotros lo que tenemos que hacer es seguir, seguir, seguir y enfocarse y seguir.

El no, la dificultad, el no tener ganas, etc., va a estar ahí, hay que seguir.

Si te gusta este contenido no olvides suscribirte en el canal y dejar tu comentario, qué es para ti la disciplina y cómo la aplicas a tu vida. GRACIAS.

Mejorar nuestro estado físico mejorará nuestra Disciplina

Hay que alimentarse de forma sana y descansar lo necesario. Si hay alimentos que no nos sientan bien, son pesados, los picos de azúcar, todo esto hay que evitarlo. Hacer ejercicio de manera moderada a diario, descansar y comer de forma sana nos va a permitir ejercer más disciplina aquello que queremos trabajar.

Planifica a lo grande

Cuando hacemos una planificación tenemos dos posibles escenarios:

1º Planificar por defecto

2º Planificar por exceso

Si planificamos por defecto, es decir, si planificamos con unas metas demasiado bajas para nuestras expectativas corremos el riesgo de aburrirnos, bajar la motivación y abandonar. No tener disciplina porque las metas son bajas. Pensamos, esto es tan fácil que me aburro, y seguro lo voy a poder hacer sin tener que poner tanto empeño. Es el ejemplo de la liebre en la carrera que se echa a dormir y la tortuga acaba ganando.

Haz de tu meta un desafío

También hay que tener en cuenta que una parte importante del enfoque que ponemos cuando aplicamos disciplina en nuestros objetivos es generada por esa motivación fruto del desafío que sentimos y que nos hace querer con más fuerza ese objetivo, si es un desafío, es porque es una meta suficientemente grande como para no aburrirnos y desmotivarnos en el camino.

El desafío que produce una meta suficientemente alta nos motiva y nos impulsa a seguir, a continuar. Por otro lado, si te has marcado una meta que para ti no es un desafío, apunta alto para que el desafío esté latente en tu interior y te golpee con una pasión que te diga quiero llegar, es preciso, lo necesito para probarme a mí mismo y ver que soy capaz (o lo que sea en tu caso).

Si no piensas que para ti esa meta es un desafío, no creerás que merece la pena y antes o después abandonarás. No habrá disciplina porque no hay motivación y no hay motivación porque no hay suficiente desafío.

Cómo tener más Disciplina

Haz un diario de tareas que te acercan a tu objetivo y de tareas que te alejan

Tal y como hemos dicho anteriormente tener bien identificadas las tareas que nos acercan a nuestro objetivo (puntos fuertes), y las que nos alejan (puntos débiles) nos permitirá tomar acción de una forma más eficaz.

Ten claro tu autoconcepto y no te sabotees

Define bien que eres y no te sabotees. Si estás pensando que eres una persona que nunca termina lo que hace o lo piensas inconscientemente, es probable que esto tampoco lo termines. Ten claro antes de empezar que es mejor pensar que no terminas lo que no te motiva suficiente y siempre es buen día para comenzar de nuevo y marcar la diferencia.

Define el plan

Define el plan, define las metas, lo que quieres lograr, lo que te motiva y por lo que vas a ir a por todas.

Busca tu motivo personal

Detrás de esa meta tiene que haber un trasfondo, un motivo personal. Si esta meta no está pensada por y para ti, si ha sido planificada o ideada por alguien que no has sido tu y tú no eres su principal protagonista, esa meta, antes o después, fracasará.

Tienes que encontrar, tu motivo, tu propósito. Te dejo el vídeo donde hablo de ello, es un vídeo muy especial que quiero que veas porque te ayudará mucho a la hora de entender y saber más sobre cómo y por qué encontrar nuestro propósito personal.

Si tus metas no tienen un motivo personal, algo que te haga vibrar a ti y que no lo hagas por nadie más, solo por ti, al final no encontrarás la fuerza suficiente para continuar porque el camino de la disciplina es duro y requiere tener claros tus objetivos y tus metas y que éstos te motiven lo suficiente para seguir día a día.

Debemos conocer nuestros puntos débiles

Debemos saber y conocer nuestras debilidades, nuestros puntos débiles para poder anticiparnos a los mismos y poder aplicar soluciones a los mismos incluso antes de que se presenten. Estas soluciones normalmente requieren más formación por tu parte, o en otras ocasiones echar mano de personas más expertas (mentores), para poder llevar a cabo de la manera más exitosas posible tus objetivos. Busca gente especializada, capaz, con experiencia y acreditada que pueda ayudarte, no busques recursos gratuitos, la formación de calidad se paga, ten claro que para ganar primero hay que sembrar y fórmate y entrénate con los mejores para ser el mejor en tu sector.

Inicia tu plan de acción

Es el momento, sabes tus puntos fuertes, conoces tus puntos débiles, eres consciente de qué es lo que te puede sabotear, has evaluado como te sientes, en qué fallas, cómo eres, tus debilidades, tus barreras, sabes donde es más posible fallar y te vas a formar o te has formado para solucionarlo, conoces tu motivo personal y lo tienes claro, es el momento de crear tu plan de acción, crea tu plan de acción tal y como habíamos dicho, metas grandes, y esa meta grande la vamos dividiendo en submetas.

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